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La aldea de Praia do Forte surgió
a partir de la aldea indígena de Tatuapara. Cuando Garcia D’Ávila
llegó, fue en ella que se instalaron los plebeyos que lo siguieron,
dando inicio a las actividades de cultivo de cocos traídos de la
Índia. Su ensenada protegió los barcos de pesca, de subsistencia
y de ballenas, con cuya grasa fueron amalgamadas las piedras de la Casa
da Torre (Ver El Castillo Garcia D’Ávila). Hasta el año
2000 todas las calles de Praia do Forte eran de tierra, lo que, si por
un lado era un atestado de la original rusticidad del lugar, también
criaba algunos inconvenientes como el polvo del tráfico de vehículos.
Hoy sus tres calles principales, y sus transversales, están revestidas
de bloques del color terroso original, lo que, unido al trabajo de paisagismo
ejecutado y al buen gusto de su arquitectura, tornaron las calles de la
aldea un agradable paseo, donde pueden ser admiradas sus tiendas de moda,
artesanía, servicios o restaurantes, pero aún se puede pasear
por las calles de tierra de la urbanización, o por sus alamedas
de césped, ladeadas de bellas casas. Hay mercado, agencias de turismo,
puesto de correos y un cajero automático del Banco do Brasil.
Atención, no es posible retirar dinero usando tarjetas internacionales
en él, solo en el Aeropuerto de Salvador, o en la propia Salvador.
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en la foto para verla mayor
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